Nuestra Historia

Historia de la CIDOB

“A finales de la década de 1970 el Mburucicha Guazu del Izozo, Bonifacio Barrientos inicia el proceso de organización de los pueblos indígenas, inicialmente con los pueblos guaraníes, ayoreodes, guarayos y chiquitanos inicialmente como Central de Pueblos y Comunidades Indígenas del Oriente Boliviano. Posteriormente nace la Confederación Indígena del Oriente Boliviano el 3 de octubre del año 1982 en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y que finalmente se constituye en la actual Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia que representa a 34 pueblos indígenas del oriente, chaco y amazonía presentes en siete de los nueve departamentos en Bolivia, cada uno con su propia cultura, su cosmología, sus idiomas y sus organizaciones construidas desde abajo hasta arriba.

Cuenta con la certificación del Ministerio de Autonomías, que establece el registro de dicha confederación en el marco de lo establecido por la Disposición Transitoria Tercera de la Ley N° 351 de 19 de marzo de 2013. Y con la Personería Jurídica Nº 299/99.

En la actualidad los Pueblos Indígenas de Tierras Bajas del Oriente, Chaco y Amazonia de Bolivia, aglutinados en la CIDOB, tienen reconocimiento nacional e internacional como institución de representación del sector indígena de Bolivia, luego de haber luchado y logrado el reconocimiento de los derechos sociales, políticos y culturales; para ello se está trabajando por una gestión política administrativa de los territorios Indígenas como espacios de reproducción económica, política, social y cultural.”

Hombres-Chiquitanos-FCBC

Demandas

Mujer-indigena-baurena-FCBC

Las principales demandas con las cuales se funda la CIDOB son:

1. Los pueblos indígenas debemos ser reconocidos como pueblos, con identidad propia y con derechos que derivan de nuestra presencia histórica y contemporánea.

2. Los pueblos indígenas mantenemos una estrecha relación con nuestros territorios, ya que de ellos depende nuestra existencia social, espiritual, cultural, económica y política.

3. Los pueblos indígenas debemos consolidar el derecho de propiedad y posesión de la tierra y los territorios que ocupamos tradicionalmente, así como el derecho al acceso, uso y administración de los recursos naturales.

4. Los pueblos indígenas tenemos derecho a determinar las prioridades de nuestro propio desarrollo, incluyendo la plena participación en la formulación, administración y seguimiento de programas de desarrollo, así como en las políticas de desarrollo a nivel nacional.

5. Los pueblos indígenas tenemos derecho a ejercer y a consolidar sistemas de autogobierno y administración local.

6. Los pueblos indígenas debemos tener nuestros derechos humanos garantizados, como individuos y como colectividades.

7. Los pueblos indígenas tenemos derecho a desarrollar nuestra cultura, a través de una educación bilingüe y pluriculural, que enriquezca la cultura nacional.